Mi opinión personal

Vivimos en sociedad y como no todos nos conocemos ni somos amigos ni cómplices de los mismos temas ni por los mismos intereses, es que las leyes tienden a ser garantes del acto social entre personas, negocios y estamentos y, también, unos con otros.

Tenemos normas que la sociedad acepta y adopta como morales encaminadas a generar alguna forma de sentir en las acciones que uno realiza a diario con el fin de sentirse englobado en determinado grupo o tendencia social, usa de modas, gustos, apetencias consumistas o de conducta, etcétera.

También tenemos las normas generales que como sociedad emanan de La Constitución de la Nación, ésta se articula en puntos amplios, aunque suficientemente concretos, que han de ser desarrollados en el Código Civil, éste es el que define el derecho mismo de personas físicas y jurídicas que han de convivir en este marco constitutivo. Ahora bien, cuando han de concretarse más las leyes porque la realidad así lo exija, es cuando se desarrollan otras en los órganos competentes para ello, Cortes generales, CCAA y Ayuntamientos, en éstos órganos se encuentran los representantes de los ciudadanos que han sido elegidos democráticamente y su función es hacer que la sociedad funcione dentro de los parámetros de una sociedad enmarcada por esa constitución a la que juran o prometen lealtad.

Pero, como la sociedad es mucho más compleja, están esas otras formas de asociacionismo posibles que están reflejadas en las mismas leyes y permiten que tengan unas normas internas a demás de las habituales de la sociedad y dan lugar a partidos políticos, organizaciones sindicales, Clubes, Hermandades, grupos religiosos, Logias, Asociaciones de diferente tipo, Comunidades de Vecinos, etcétera. Se me escapan muchos ejemplos pero la cosa es más o menos es así,

Ciertamente que hay leyes marco y de ellas se derivan a otras, y de ellas a otras.... la cosa es muy farragosa para quien no sea abogado o esté puesto en procedimientos legales, judiciales o en la misma lectura de las leyes... en fin, que no hay otra que pedir ayuda en diferentes fuente para estar mínimamente informado y/o formado.

Como ambos tipos de leyes, morales y jurídicas, se ciernen en una misma persona, me centro ya en el vecino, es que se pueden producir situaciones muy variopintas que para poder comprender hay que moverse hacia la objetivación de la moralidad y la legalidad.

En el caso de las Comunidades de Vecinos, nos rige la Ley de Propiedad Horizontal por compartir un porcentaje de una parcela en las que existen determinadas servidumbres comunes a ese conjunto de que conforman la parcela originaria como lo son la luz de la escalera, ascensores, seguros, garajes, piscinas o elementos comunes de jardín o deportivos, tendederos, bajantes de aguas, acometidas de servicios, portales, etcétera.

Como digo, es en éste contexto donde la moral y las leyes confluyen, pues se solapan con frecuencia los íntimos y legítimos puntos de vista de los vecinos dando lugar a situaciones muy variopintas, desde las amistosas y confiadas, aunque no por ello legal, hasta las enfrentadas por intereses de lo más chocante, aunque no por ello ilegítimo.

Así pues, y teniendo en cuenta ésto, cada ciudadano tiene que cumplir las leyes que correspondan, pero en las comunidades de vecinos, hay que aprender a moverse con cautela en su comprensión pues su órgano de decisión es la junta de gobierno vecinal elegido democráticamente que ha de contar de un presidente, un administrador y secretario, como mínimo, y han de llevar a buen puerto lo acordado en las juntas vecinales, ordinarias y/o extraordinarias.

Digamos que este conjunto es la comunidad de vecinos: Junta directiva y vecinos individuales y el momento de toma de decisiones son las juntas vecinales.

Todo ello está descrito en la misma ley de Propiedad Horizontal, pero lo importante es conocerla e implicarse pues de ello depende que no se produzcan muchas injusticias, ya que no interesarse es dejar a otros que se puedan aprovecharse de tu ignorancia activa.

Por último, hay que tener en cuenta el juego de libertades entre vecinos y el estatus quo adquirido, así que hay que comprender lo siguiente:


  • Cada vecino es libre
  • Cada vecino es parte de esa comunidad
  • Cada vecino es dueño y señor de su propiedad
  • Cada comunidad es la unión de los vecinos y la junta directiva
Así que lo común es el acuerdo en lo que cada junta de vecinos deberá tomar decisiones, se usará de votaciones democráticas y se podrá impujnar lo que se precise individual o colectivamente,




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